Rosal amigo

Autor : Raúl Valdivia Lizárraga

El rosal del parque, aquel lugar muy nuestro
donde musitamos oraciones de amor,
se ha marchitado porque ya no fuimos,
como marchitó mis sueños tu desamor.

Rosal, si tú pudieras hablar
mitigarías mi pena con tu consejo,
lo sé porque eres amigo viejo,
mudo testigo de mis quebrantos.

Pero nos queda un consuelo en esta vida,
en ti rosal un botón florecerá,
en mí la luz de una nueva esperanza
que tal vez sea la dicha cuando vuelva yo a querer,
en mí la luz de una nueva esperanza
que tal vez sea la dicha cuando vuelva yo a querer.