Desconsuelo

Autor : Eduardo Márquez Talledo

 

Hoy sé que del amor que me tenías

no queda ni la más leve añoranza,

que nunca volverán las horas idas

que hicieron de los dos una sola alma.

 

Hoy llevo, en el sendero de mi vida,

perdida para siempre la esperanza,

jamás, la blanca luz de tu sonrisa,

dará su suave beso a mi guitarra.

 

Han muerto para mí las alegrías,

de aquel amor fugaz no queda nada,

ocultaré el dolor de mis heridas

porque perdí mi gloria tan soñada.

 

Hoy sé que ya tus labios no me nombran,

que el viento se ha llevado tus promesas,

que tu boca otra boca ardiente besa,

ha muerto un amor más entre las sombras.

 

Hoy llevo, en el sendero de mi vida,

perdida para siempre la esperanza,

jamás, la blanca luz de tu sonrisa,

dará su suave beso a mi guitarra.

 

Han muerto para mí las alegrías,

de aquel amor fugaz no queda nada,

ocultaré el dolor de mis heridas

porque perdí mi gloria tan soñada.